Paso 2. Diseño de forros: portada y sinopsis
Lo que recubre las páginas del libro se denomina “forros” y es lo primero que ve tu lector cuando se acerca a tu libro. Los forros incluyen solapas, 4a de forros (la parte de atrás donde va la sinopsis), lomo y portada.
Cuando diseñes tu libro es importante que consideres que las imprentas piden el documento “forro” en “una sola hoja”, es decir como si la parte externa del libro estuviera extendida. Hay que medir y ajustar los forros al tamaño de las páginas y al número de hojas que tendrá el libro. Esto no es un trabajo complicado, pero sí laborioso, por lo que te recomendamos que para evitar errores consultes a un profesional. Pero vamos por partes:
Sí juzgamos por la portada
Cuando estás caminando por una librería, a menos de que estés buscando un título específico, lo primero que te llama la atención es el diseño de un libro: su portada. Estas preguntas pueden ayudarte a diseñar tu portada:
¿La imagen, diseño o color que elegiste transmiten el tema o ambiente de tu libro?
¿El título es legible y destaca o se pierde entre el diseño y los colores?
¿Es agradable a la vista y te hace querer seguir hojeando el libro? Si la portada transmite una propuesta o una promesa, es más probable que un lector se interese
¿Qué le sobra al diseño? Dicen que menos es más y en este caso también aplica.
La variedad de colores hacen atractivo un diseño, pero es complicado que la realidad se vea exactamente como la pantalla, por lo que te recomendamos consultar a nuestros expertos en impresión para asegurar el mejor resultado.
¿Hacia arriba o hacia abajo?
Si has ido a una librería o a una biblioteca seguro has tenido esta experiencia: te acercas al librero, giras la cabeza a la izquierda y puedes leer la mitad de los títulos, pero la otra “está al revés”. Giras la cabeza a la derecha y puedes leer la mitad de los títulos, pero la otra “está al revés”. Terminas mareado y te vas.
O te ha pasado esto: pones el libro acostado en una repisa a la altura de tus ojos, donde puedes leer el lomo, pero lo que queda arriba es la sinopsis, no la portada. Terminas por ponerle un libro con la portada hacia arriba, pero en él no se puede leer el lomo.
Estos dos diseños corresponden a dos estilos diferentes: el anglosajón y el francés. Mientras que el anglosajón pone el título de arriba hacia abajo (tendrás que girar la cabeza a la derecha), el francés lo pone de abajo hacia arriba (es más natural leer así).
Entonces, ¿el título en el lomo va hacia arriba o va hacia abajo?
Te tocará elegir tu estilo preferido: ¿quieres que el título de tu libro se lea más fácilmente si está “paradito” junto a otros libros en un librero, pero si lo apoyas no se vea la portada; o que cuando estén apilados quede la portada arriba y se pueda leer el lomo, aunque en un librero sea más complicado leerlo?
Nosotros nos inclinamos por el diseño francés, pero todo depende el tipo de libro que estés escribiendo. Si es un libro de cocina quizás lo que quieres es presumir la portada…
¿De qué es tu libro?
Qué poner en la sinopsis del libro es una gran pregunta. Como todo, depende del libro. Hay varias opciones
Puedes exponer la premisa y esperar que el objetivo de tu personaje principal o el conflicto en el que se encuentra le hable al lector
O puedes escoger un párrafo del libro y encantar al lector con tu estilo
Incluso podrías transcribir las opiniones de algunos que hayan leído tu obra (aunque no te recomendamos echarte demasiadas flores. El libro debe cumplir las expectativas que crea)
La verdad es que lo más importante es convencer a tu lector de que el libro que tiene enfrente vale la pena. Lo que sabemos con seguridad es que la gente que escribe cosas de cierto estilo se parece a la gente que lee cosas de cierto estilo. No tengas miedo y háblale a los tuyos. ¿Si tu estuvieras frente al libro, qué querrías saber? Quizás te importa que sea romance: victoriano. O que el estilo no sea pesado, pero tampoco cómico. ¡O que las recetas de cocina sean sencillas o veganas!
Lo más importante y la mejor guía siempre es el público. Pregúntate ¿para quién es tu libro?
“Las orejitas”
Hay muchas maneras de presentar un libro. Hay quien le pone solapas y hay quien no. Es cuestión de gustos.
Las solapas son útiles para agregar información. Ya sea sobre el autor, la trilogía a la que un libro pertenece u otros libros del mismo autor.
Se utilizan también a manera de separadores o simplemente como decoración. En el caso de los libros más bien gruesos, aumentan la firmeza de las portadas, lo que hace que el libro quede menos “guango”. Por otro lado, si el libro es más bien delgado, salen sobrando.
Nuestra opinión es que las solapas le dan un toque más profesional al libro, pero quizás tu álbum familiar no las necesite.